Para algunas mujeres infértiles que desean con ansias quedar embarazadas, la donación de óvulos es una de las alternativas para lograrlo, ofreciéndole a la pareja la oportunidad de estar presentes durante todo el proceso de la creación. Sin embargo, algunas de sus mayores preocupaciones es el hecho de renunciar a la transmisión de sus propios genes y aceptar que el futuro bebé no tendrá similitudes con los padres.

¿Serán estas creencias totalmente verdaderas? Lo cierto es que la mujer que recibe un óvulo tiene mucha influencia en el desarrollo de ese bebé, como confirmaron estudios científicos recientes. A medida que el estudio en el campo de la Epigenética evoluciona, comenzamos a darnos cuenta de que el ADN no es el único aspecto de nuestra herencia, existen algo más.

La Epigenética

 Es el mecanismo por el cual los factores no genéticos influyen en la expresión genética y, por lo tanto, en la herencia, no existe un cambio en la secuencia de ADN, algunos genes están “encendidos” y algunos están “apagados” producto de los factores ambientales. Esto sugiere que la mujer que lleva dentro al bebé juega un papel fundamental en la expresión de sus genes.

Un estudio del 2015 en la Universidad de Standford indica que las moléculas conocidas como MicroARNs, que secretan en el útero de la madre actúan como un sistema de comunicación entre el endometrio y el embrión, nutriéndolo, pero también actuando en la regulación genética, incluida la aparición de enfermedades como la diabetes tipo 2.

Los factores ambientales como la alimentación, el estilo de vida, el estado de ánimo, influencias hormonales y neurológicas, la exposición al estrés de la madre y las secreciones en el útero influyen en la persona en que se convertirá el bebé a lo largo de su vida. Existen muchas pruebas para respaldar los efectos beneficiosos de un estilo de vida saludable en el feto, afectando no solo la salud y el crecimiento, sino también la capacidad cognitiva y la personalidad del bebé que porta.  Además, cabe resaltar que a medida que el feto crece, cada célula del cuerpo en desarrollo se construye y nutre a partir del cuerpo de la madre que lo alberga. El tejido de su revestimiento uterino contribuirá a la formación de la placenta, creando un vínculo entre ambos.

Si Usted ha elegido el camino de la ovodonación, tenga en cuenta que, aunque la genética puede determinar muchos aspectos, es el estilo de vida en el que se desarrollará desde embrión, el amor y el entorno lo que determinarán algunas similitudes entre ustedes y la vida futura del bebé.

Lic. Stefanny Sanchez