La inseminación intrauterina es un método que consiste en colocar los espermatozoides previamente seleccionados y capacitados al interior del útero, a través de una cánula especial para mejorar las posibilidades de embarazo. Es uno de los tratamientos más usados en medicina reproductiva de baja complejidad.
Se indica cuando hay dificultades en el pase de espermatozoides a través del cuello uterino como tener moco espeso, cuando hay dificultad para tener relaciones sexuales o dificultades en la eyaculación, si hay alteraciones ovulatorias, endometriosis leve, espermatograma normal o alterado levemente e infertilidad sin causa aparente. Mujer sola, etc. Es importante tener ambas trompas permeables.
Hay dos tipos: homólogo con semen del esposo y heterólogo con semen de banco.
La tasa de embarazo es del 20% en inseminación con semen del esposo y 30% en inseminación con semen de banco.

Pasos:

1. Estimulación ovárica: con medicinas para la ovulación, por 8-9dias, para lograr de 2-3 folículos maduros y un buen grosor del endometrio.

2. Inducir la ovulación y programar el día y hora de la inseminación: se coloca una o dos ampollas de hCG 36 horas antes de la inseminación para asegurar que los folículos maduros “revienten”.

3. Capacitación del semen: el día de la inseminación, el esposo deja el semen 3 horas antes de la inseminación en el laboratorio de andrología, para la capacitación por el biólogo. Después de una hora y media, nos entregan los espermatozoides seleccionados en un medio de cultivo.

4. Inseminación propiamente: consiste en colocar los espermatozoides seleccionados mediante una cánula de inseminación dentro del útero. Es un procedimiento sencillo, indoloro, sin anestesia. La paciente sigue un reposo de 10 minutos y luego se retira a su casa a seguir su rutina normal.

5. Soporte de fase lútea: se realiza 14 días después de la inseminación, antes de la prueba de embarazo, debe colocarse un óvulo de progesterona en las noches para ayudar a “retener” el embarazo.